Carolina Fernández: “No vamos a descansar hasta sentir que estamos incluídos”

La Estación de los Sueños es la casa en donde la Agrupación de Familiares de personas con discapacidad de Rancagua en la Región de O’Higgins realiza sus actividades. Un punto de encuentro donde la exclusión no existe y la comunidad se reúne para incluir a los socios y amigos.


Carolina Fernández es hija de Ernestina González, una de las fundadoras de la agrupación, este año tomó el liderazgo y la presidencia del grupo, asumiendo el compromiso y se puso la camiseta.

Carolina desde su casa en Rancagua nos devela los planes de la Estación de los sueños para el 2020 porque con o sin pandemia “debemos incluirnos”.

La Estación de los sueños trabaja con personas con discapacidad síquica desde hace más de 25 años. Desde 2016 realizan talleres laborales que posibilitan la inclusión de sus miembros en la sociedad, pero al mismo tiempo entregan herramientas para que puedan desarrollar oficios que acompañan sus tratamientos.

En 2019 motivados por Carolina fundaron la Cooperativa Estación de los sueños, agrupados bajo esta fórmula, los beneficiarios de los talleres, han podido activar su economía, iniciando un modelo de emprendimiento que los incluye dentro de la actividad económica y les permite integrarse como miembros activos de la sociedad.

“Es un triunfo para nosotros ser la primera cooperativa inclusiva de la región. Para nuestros beneficiarios es un avance el poder sentirse activos en su parte económica”, explica Carolina.

Los desafíos de Carolina son claros, todo comienza con la inclusión de todos los miembros de AFADIPS.

“No podemos vivir en una sociedad que excluye y que no permite que las personas diferentes se sientan parte. No es justo y trabajamos por construir un modelo inclusivo”, dice determinada.

Durante la pandemia debieron detener su talleres. Fue un golpe porque la imposibilidad de reunirse y poder trabajar las habilidades afecta el desarrollo e inserción de los beneficiarios. Carolina y el equipo decidió innovar y usar las plataformas digitales y adaptarse a los nuevos tiempos, así iniciaron una campaña de donaciones de teléfonos y notebooks en buen estado que les permitiera digitalizar a sus beneficiarios.

Llevan dos meses trabajando de manera remota, los talleres se han podido realizar y cada día se sienten más acostumbrados a la tecnología. “Nos dimos cuenta que además de la exclusión que vivíamos habitualmente, nadie se preocupaba de lo importante que era seguir con los tratamientos talleres”, asegura.

“La exclusión se vive en muchos de los ámbitos de vida que es “normal” para los demás. Las personas con discapacidad síquica son juzgados por sus capacidades, no se les permite tener herramientas y se les trata de una forma que no es la correcta, vamos a cambiar eso”, agrega.

Carolina ha participado de la agrupación desde sus inicios. Por eso, cuando Ernestina, camiseteada ganadora en 2018, decidió delegar algunas acciones, pensó en ella, por su trabajo y dedicación, pero también porque se ha especializado en el cuidado de personas con discapacidad.

“Mi compromiso es hacer que la Afadips crezca. Nuestro sueño es poder tener un espacio para todos, donde cada uno se sienta parte. Vamos bien, lo estamos consiguiendo”, manifestó.