Ernestina González

Desde que una de sus hijas fue diagnosticada con una enfermedad psiquiátrico, no ha dejado de luchar para buscar que las personas con discapacidad mental puedan ser integradas en la sociedad. Ernestina junto a un grupo de familiares fundó una organización para visibilizar esta causa y entregar oportunidades.

Ernestina González es una mujer de 79 años, profesora, que pese a haber cumplido su periodo de jubilación decidió continuar aportando y contribuyendo a la sociedad, siendo una destacada dirigenta social en la comuna de Rancagua.

Actualmente es la presidenta de la Agrupación de Familiares y Amigos de personas con Discapacidades Psiquiátricas (AFADIPS) “Estación de los sueños” en la ciudad de Rancagua.

“Me siento una persona que podría seguir trabajando por esta causa, me siento bien empoderada”, admitió.

Esta agrupación fue creada en el año 1994, al alero del dispositivo psicosocial del Hospital Regional de Rancagua existente de la época. AFADIPS, fue fundada por la necesidad que tenían los familiares de organizarse y unir fuerzas para integrar e incluir en la comunidad, las necesidades y derechos de las personas con discapacidades psiquiátricas en la Región de O’Higgins.

Ernestina, tiene dos hijas, una de ellas en situación de discapacidad psíquica, esto generó su interés y la motivó a participar en en la iniciativa. Así comenzó lo que luego serían años luchando por los derechos de las personas con discapacidades psiquiátricas, que han sido invisibilizadas por la sociedad.

“Mucha gente no conoce y no comprende a las personas en situación de discapacidad. Mi compromiso es acompañar y dar a conocer estas situaciones que muchas veces son desconocidas para la gente”, comentó. Desde hace algún tiempo se encuentra desarrollando e instalando en la comunidad de Rancagua un Taller Laboral Protegido, llamado “Estación de los sueños”, que permitirá ayudar a cumplir su objetivo: la inserción e integración social y laboral de nuestros familiares y amigos.

“Mi gran logro es darle voz a la gente con distintas discapacidades y crear una red de apoyo que es casi como una familia. Aquí creamos una cultura de no-discriminación”, destacó.

Ernestina trabaja junto a su hija Carolina, con quien impulsa y promueve los proyectos de AFADIPS. Ernestina a fines de 2018 gracias al apoyo de su comunidad y empresas locales logró inaugurar la casa donde se realizarán los talleres durante 2019.